viernes, 12 de junio de 2015

AROMATERAPIA ORÍGEN Y APLICACIONES EN LA COSMÉTICA NATURAL

Los aceites esenciales tal y como se conocen hoy en día, se descubrieron por casualidad a principios del siglo XX, por un químico francés llamado René-Maurice Gattefossé, que cuando estaba trabajando en su laboratorio se produjo una explosión que quemó su mano, ante la desesperación y el dolor sumergió la mano en esencia de lavanda. El alivio que esto le produjo fue inmediato, y viendo que a penas le habían quedado marcas de las quemaduras, se vio empujado a estudiar las propiedades de los aceites, naciendo así la Aromaterapia.
La cosmética natural fue alejándose cada vez más de los productos naturales, para ser creados por investigaciones científicas y estar caracterizada por grandes industrias.
Pero otra vez resurge la utilización de cosmética natural, sin productos químicos para nuestra piel, cobrando la importancia que merece y ha tenido a lo largo de la historia.
La aromaterapia (del griego aroma, 'aroma' y therapeia, 'atención', 'curación') es una rama particular de la herbolaria, que utiliza aceites vegetales concentrados llamados aceites esenciales para mejorar la salud física, mental o ambas. A diferencia de las plantas utilizadas en herbolaria, los aceites esenciales no se ingieren sino que se inhalan o aplican en la piel.
Los aceites esenciales de diferentes plantas han sido usados para propósitos terapéuticos desde hace cientos de años. Chinos, hindúes, egipcios, griegos y romanos usaron los aceites esenciales en cosméticos, perfumes y medicinas.
En Mesoamérica eran utilizados los aromas de las flores y algunas plantas en infusiones para baños corporales.
Hipócrates utilizaba sahumerios fragantes para desembarazar a Atenas de la peste y los soldados romanos se bañaban en aceite aromático y se masajeaban regularmente con la creencia que ello les mantenía fuertes.
La Escuela Española es la más antigua de todas las Escuelas de Aromaterapia. Nace en los siglos IX, X y XI en la España Hispano-Árabe, donde convivían árabes, judíos y cristianos. Las raíces del arte de la perfumería y la cosmética en Europa están en España, adonde se desplazaron sabios y estudiosos de toda Europa, entrando por el camino de Santiago, para aprender de los maestros alquimistas españoles. Los alquimistas decían que los aceites esenciales son el alma de las plantas, su parte más luminosa y energética.
Según ellos la eficacia de los tratamientos aromaterapéuticos dependía de la pureza y calidad de los aceites esenciales.
Se cree que la aromaterapia pasó a Occidente en los tiempos de las Cruzadas. Los registros históricos muestran que los aceites esenciales se utilizaron durante la peste del siglo XIV. En los siglos XVI y XVII la aromaterapia era popular entre los grandes herbolarios europeos, pero hasta los siglos XVIII y XIX los científicos no fueron capaces de identificar muchos de los compuestos específicos de la química vegetal. La investigación permitió a los científicos extraer los compuestos activos de las plantas medicinales, lo cual condujo al desarrollo de medicamentos farmacéuticos y al rechazo de la medicina vegetal.
En los años 1950 Margarita Maury, terapeuta de la belleza y bioquímica austriaca, introdujo la idea de utilizar los aceites esenciales en el masaje y establecieron las primeras clínicas de aromaterapia en Bretaña (Francia) y en Suiza. Posteriormente algunos fisioterapéutas, enfermeras, cosmetólogos, masajistas, doctores y otros profesionales de la salud empezaron a utilizar los aceites esenciales como alternativa en vez de antibióticos.
Los aceites esenciales son mezclas de varias sustancias químicas biosintetizadas por las plantas, que dan el aroma característico a algunas flores, árboles, frutos, hierbas, especias, semillas y a ciertos extractos de origen animal. Se trata de productos químicos intensamente aromáticos, no grasos (por lo que no se enrancian), volátiles por naturaleza (se evaporan rápidamente) y livianos (poco densos). Fueron creados y utilizados muchos siglos antes de que la aromaterapia los empleara, y su uso no es exclusivo de la misma. La perfumería los desarrolló y posteriormente fueron empleados en diversas industrias como la alimentación y agroindustria.

Precauciones

Es importante señalar que la mayor parte de los aceites esenciales no pueden aplicarse en su estado puro directamente sobre la piel, ya que son altamente concentrados y pueden quemar la piel.
Antes de aplicarlos es necesario diluirlos en otros aceites, conocidos como aceites base, o en agua.
Preferentemente los aceites esenciales no deben ser ingeridos.
No deben entrar en contacto con los ojos. En caso de hacerlo deben lavarse los ojos con abundante agua, evitando tallarse con las manos.
Deben de usarse con moderación en mujeres embarazadas y niños.
No confundir los aceites esenciales con los aceites sintéticos, su calidad es muy inferior a los aceites esenciales y si son aplicados en la piel causan quemaduras y alergias.

Algunos de los supuestos efectos psicológicos de los aceites esenciales:

Relajantes: ciprés,clavel,  enebro, ylang ylang, cedro, mandarina, incienso, manzanilla, mejorana, nerolí, rosa, sándalo y vetiver.
Equilibradores: albahaca, bergamota, geranio, incienso y lavanda.
Estimulantes: angélica, canela, cardamomo, clavo,eucalipto, hinojo, jengibre, lima, menta, naranja, palmarosa, petit-grain, pimienta negra, pino, pomelo y romero.
Antidepresivos: albahaca, amaro, bergamota, clavel, geranio, ylang-ylang, incienso, jazmín, lavanda, lima, limón, mandarina, manzanilla, naranja, nerolí, patchouli, palmarosa,petit grain, pomelo, rosa y sándalo.
Afrodisíacos: amaro, angélica, canela, cardamomo, cilantro, clavel, clavo, gálbano, ylang-ylang, jazmín, jengibre, madera de cedro, nerolí, pachuli, romero, rosa, sándalo y vetiver.
Anafrodisíacos: alcanfor, mejorana.
Estimulantes de la mente: albahaca, cardamomo, cilantro, eucalipto, menta, pino y romero.


Jazmín y Azahar